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jueves, 1 de marzo de 2012

El Hombre de Negro: mucho más allá del atrezzo

El @hdnegro y @auroraferrer en el encuentro de @Quorevista

AURORA FERRER.- El pasado miércoles con la Revista Quo tuve la oportunidad de conocer a un personaje tan inquietante como atractivo: El Hombre de negro, coordinador de las secciones de El Hormiguero: Arte a lo Bestia y Ciencia.

Fueron muchos los que se preguntaron el motivo de que yo, escéptica de la televisión a tal nivel que le puse las maletas en la puerta hace cinco años, eligiera un personaje como el representado por Pablo Ibáñez para el encuentro de "#QuoandTuits". Lo cierto es que conocí a este personaje por Twitter y fue así como pronto me descubrí buscando más y más vídeos de su trabajo en Youtube admirando la genialidad de su idea.

A pesar de sus aires de chico malo, sus gafas oscuras y su imponente capa de Van Helsing que intimidarían a cualquiera a las 10 de la mañana, detrás del Hombre de Negro hay mucho más que atrezzo. Pablo es un luchador nato, que ha tenido que prepararse en un tiempo récord junto a su equipo de científicos para poder difundir ciencia de una forma original y divertida, y que ha sido recibida por el público con el mejor de los aplausos. Su incansable trabajo y defensa por la ciencia no merece menos: sus espacios televisivos de cinco minutos han llegado a ser 'los minutos de oro' del programa que dirige Pablo Motos. Como me decía Iván, el amigo de Big Bang Ciencia, "Haz merchandising de un espacio de ciencia y véndelo" y Pablo Ibáñez y su oscuro personaje no sólo han conseguido eso, sino también reunir a toda la familia frente a la televisión viendo un espacio de ciencia bajo el mejor de los formatos.

Defiendo de siempre que la Ciencia es pura magia. Es pura química y por qué no, también un precioso espectáculo. Cojan un telescopio y miren el cielo ¿ven la magia?, Cojan una teoría física y dejen que El Hombre de Negro la lleve al escenario ¿ven la pasión?. De eso se trata, aquellos que viven y ven con pasión el mundo de la ciencia, conseguirán llevar su palabra traspasando fronteras y haciendo que los espectáculos magufos queden a la altura del betún. Implica que esas personas han entendido tan bien el mensaje que pueden interpretarlo de una forma amena y divertida. 

Y precisamente de eso se trata. Está claro que a estas alturas, lo que no han conseguido las aulas y las universidades, no lo vamos a lograr periodistas científicos, divulgadores o amateurs. Pero quizás sí podemos hacer dos cosas básicas: hacerlo más fácil y divertido.

Muy pronto... más en @Quorevista sobre el Hombre de Negro =) (Pronto la Revista Quo publicará un vídeo del encuentro en la web como anunciaron el pasado miércoles en Twitter)




martes, 28 de febrero de 2012

Difusión y divulgación científica en las redes sociales



* Si tu navegador no reproduce automáticamente el vídeo "Difusión y divulgación científica en las redes sociales" (Aurora Ferrer) puedes verlo aquí.

AURORA FERRER.- El pasado fin de semana algunos tuvimos la gran oportunidad de asistir a unas Jornadas, tan interesantes como necesarias,  bajo el título de "Los blogs como medio emergente de la divulgación de la Ciencia", organizado por José M. López Nicolás (@ScientiaJMLN), Daniel Torregrosa (@DaniEPAP) y la Universidad de Murcia.

Mi crítica no podría ser más positiva. El viernes por la tarde, quitando la brillante intervención de José Frutos, algunos miembros del 'patriarcado universitario' más arcaico en materia digital, ponía en duda la aportación de los bloggers especializados y amateurs que, cada vez más, y con mayor calidad algunos de ellos, difunden contenido científico de calidad apto para todos los públicos. Esta actitud -que no aptitud- por parte del patriarcado de querer tratar los post como papers científicos, provocó el enfado colectivo del público y de internautas que seguían las charlas por streaming bajo el hashtag #MurciaDivulga, el cual fue TT los dos días que duraron las Jornadas.  (Puedes ver la 'tensión' del momento en este vídeo). El público no pudo reprimirse, por lo que casi todos ellos tomaron la palabra alimentando un debate muy interesante y productivo que se alargó durante casi una hora.

El sábado la crítica general dio un vuelco cuando conferenciantes de la talla de Sergio Palacios, Enrique Royuela, José Manuel López Nicolás, Javier Peláez, Cesar Tomé, Daniel Torregrosa y José Miguel Mulet con los que tuve la oportunidad de compartir sesión, dieron una lección de calidad y brillantez en el tratamiento de la información científica, supuestamente, 'amateur'.  #MurciaDivulga fue TT desde las 10.00 de la mañana del sábado hasta las 14.00 hr que finalizaron las jornadas, mostrando un interés del público tuitero por las jornadas científicas murcianas, que le llevo a los primeros puestos de los temas nacionales más hablados esa mañana en la red social de microblogging.

Como cada uno de ellos merece una mención especial por su brillante intervención, no haré de esto una crónica de las jornadas murcianas (recomiendo la de María José Moreno), ya que mi intención es colgar cada una de sus intervenciones por separado en este blog durante los próximos días y que podáis disfrutarlas como nosotros tuvimos oportunidad el pasado sábado aprendiendo y disfrutando de una forma divertida de lo apasionante que es la Ciencia.

Aclaraciones en cuanto a mi discurso

Como dejé claro durante mi charla, bajo mi opinión, el periodista o comunicador científico digital tiene una doble responsabilidad que el resto de medios, por su naturaleza, no posee. La interactividad con la que debe ser tratado el material informativo en Internet es ajeno a otros medios como la televisión, la radio o el papel, en el sentido de que la inmediatez del contenido online permite la inmediata crítica del lector. Si el periodista no está preparado o sus fuentes están cogidas con pinzas, este se verá al descubierto, mostrando su ineficacia para cubrir determinados hechos noticiosos.  No en vano, en mi propia charla se demuestra como los lectores más especializados sí saben escuchar y nos rectifican en el momento:


Y Francis Villatoro, como no podía ser de otra forma, lleva toda la razón. Mi error se debe a mi falta de ánimo de ensayar las charlas antes de darlas y de intentar ser lo más natural posible sin llevar el discurso previamente aprendido, sino en tratar de narrar experiencias propias y contarlas intentando aburrir lo menos posible. Dada mi corta experiencia aún como oradora, cuando uno piensa lo que va a decir, saca expresiones recurrentes (habitualmente estúpidas e incorrectas como mis 'claramente', etc.) para darle tiempo a pensar o completar con términos que en otros momentos, por escrito y con más tiempo, probablemente no hubiera usado. Sin lugar a dudas, gracias a que cuando salí de mi intervención, miré Twitter y leí la crítica de distintas personas que habían permanecido atentas a mis palabras, he podido aprender de mis propios errores para intentar no volver a cometerlos. Gracias a los más críticos por eso y por ayudarnos, cada día, a ser mejores periodistas científicos :D.

Divulgación vs Difusión científica. Fuentes

En este punto fue donde hubo más controversias, pues muchos no nos poníamos de acuerdo en la definición de ambas acciones. La teoría defendida en mi discurso es que la divulgación queda, habitualmente -también las redes sociales e internet han cambiado este paradigma-, para sitios más especializados. Entre aquellos que no estaban de acuerdo con mi ejemplo de divulgación, ni en la sala de las Jornadas ni en Twitter, estaba una sugerencia contraria a mi discurso de Pampa G. Molina, que al igual que me ocurría anteriormente con Francis, son profesionales cuyo trabajo admiro profundamente y me parecen ejemplos a seguir ya que su opinión y crítica especializada y reconocida es importante tener en cuenta:


Esto y las distintas opiniones diferentes en la mesa redonda del bloque de periodismo científico del sábado, hicieron que cuando aterricé nuevamente en Madrid revisara mis fuentes para ver porque podríamos tener opiniones diferentes entre unos y otros en cuanto al significado de ambos conceptos, y me encontré con un debate interesante que podría ayudarnos a definirlos un poco entre las opiniones de todos.


Carlos Elías. Catedrático de Periodismo.
Licenciado en Químicas y Ciencias de la
Información.
Primero cogí el 'manual' que se usa en las titulaciones de Periodismo y Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III, cuyo contenido me ha tocado estudiarme para el examen de la asignatura "Periodismo Científico". Este es "Fundamentos de Periodismo científico y divulgación mediática" de Carlos Elías (Alianza Editorial). Sé que el autor puede ser o no ser del agrado de todos, pero es el manual que se ha utilizado en mi Universidad para formar a los estudiantes y superar la asignatura, y por tanto, el abc de muchos de nosotros y punto de partida, al enfrentarnos a la especialización del periodismo científico.

En él, en la página 16,  se afirma lo siguiente:

"[...] El DRAE define el termino divulgar como publicar o poner un conocimiento al alcance del público. Sin embargo, en el contexto periodístico tiene una acepción más amplia: para que el público tenga realmente acceso a ese conocimiento no basta sólo con transmitirlo; el verdadero conocimiento llega con la explicación de las circunstancias que concurren, así como del hecho en sí. 
Deben matizarse las diferencias entre periodismo/difusión y divulgación científica, pues, aunque aspiren a un objetivo común: informar sobre ciencias naturales y, en muchos casos, compartan fundamentos y pautas de trabajo similares, sus enfoques de la información científica son muy distintos. La diferencia básica entre la divulgación científica y periodismo científico es que la divulgación la hacen siempre las fuentes (en este caso los científicos) y, por tanto, tiene como objeto beneficiar el entorno de la fuente. El periodismo científico a veces hace divulgación pero no se conforma sólo con eso: también debe contextualizar sobre, por ejemplo, si socialmente merece la pena tal experimento o si es necesario retirar financiación de un programa de ayuda a desfavorecidos para financiar un telescopio espacial. Por tanto, el periodista no busca beneficiar a la fuente sino a la sociedad."

Por otro lado, tomando de referencia otra de mis fuentes: el "Informe sobre difusión y divulgación científica en Internet 2011" realizado por el Gobierno del Principado de Asturias (CienciaTec), nos dice lo siguiente en su tercer capítulo: "Difusión vs Divulgación" (Pág.52):

"La difusión científica tal y como se trata en este informe, se refiere a la manera de hacer llegar los trabajos científicos de la comunidad investigadora al mayor número de personas e instituciones."

En este punto, se apoya en su afirmación en una frase muy conocida del ilustre Carl Sagan:


Pionero y popular astrónomoexobiólogo y divulgador científico
"Periodismo científico especializado y divulgación científica se basan en una comunicación fluida y constante entre científicos y periodistas. La labor es conjunta, el periodista, aunque no sea especialista, debe “entender” los que dice el investigador y lo debe traducir al lenguaje común con amenidad pero sin perder el rigor y la precisión."   



[Divulgador --> Difusor (que puede actuar de divulgador también) --> Sociedad]


A esto, el Informe de CienciaTec añade:

La “Divulgación Científica” está muy ligada al periodismo científico, aunque desde blogs y redes sociales generales los autores y las autoras podrán hacer divulgación de sus conocimientos y trabajos. Esto consiste en extender los conocimientos científicos a la mayor parte de personas, dándoles un interés actual, haciéndolos “asequibles” mediante un proceso de simplificación de las ideas, usos de palabras más comunes, presentación de imágenes atractivas, y audiovisuales con cierto impacto, estableciendo claros ejemplos, y haciendo en definitiva una exposición que capte la atención de audiencia que no tienen conocimiento especializados en la materia que se “divulga”.

Basándonos en el libro "Manual de Periodismo Científico" publicado por Manuel Calvo Hernando (Ed. Bosch Comunicación), otra de las fuentes consultadas, nos encontramos que para el autor: el periodismo científico intenta "definir, con la mayor brevedad y aproximación posibles, algunos conceptos básicos para un entendimiento real de la difusión de la ciencia y la tecnología en los medios de comunicación". Y a esto, añade:

Manuel Calvo.
Periodista y divulgador
científico español
Aquí el Periodismo científico será una parte más del engranaje que conforma la divulgación científica, entendida como la expresión que comprende toda actividad de explicación y difusión de los conomientos, de la cultura y del pensamiento científico y técnico con dos premisas fundamentales: que se haga fuera del marco de la educación formal y que se realice sobre el público en general y no constituya una especialización de profesionales en determinado campo".

En resumen, según este periodista científico "El uso más frecuente de la expresión 'divulgación' está en la comunicación del científico con el público en general, por lo que esta modalidad puede llamarse comunicación vertical". 


De estas distintas afirmaciones puede sacarse en conclusión que mientras el periodismo científico (difusión) tiene unas intenciones puramente informativas, la divulgación tiene un objetivo más pedagógico desarrollado habitualmente por los propios científicos o periodistas muy especializados.

El semiólogo argentino Eliseo Verón en "Entre la epistemología y la comunicación", distingue entre cuatro situaciones distintas de comunicación:
 Eliseo Verón.
S
ociólogoantropólogo y semiólogo



1.- "Comunicación endógena intradisciplinar".- Que es la que se da entre dos científicos.


2.- "Comunicación endógena interdisciplinar".- La cual se daría según el autor en el caso de aquellas investigaciones que ponen en contacto a investigadores pertenecientes a diferentes disciplinas.


3.- "Comunicación endógena transcientífica".- "Divulgación en la que el autor está definido como productor de conocimientos, pero no así el destinatario, y el motivo de que no lo sea es lo que justifica el establecimiento de la situación comunicativa. Esta situación podemos vincularla a la divulgación."


4.- "Comunicación exógena sobre la ciencia".- Periodismo científico y difusión. "En el que ni el enunciador ni el destinatario están definidos como productores de conocimiento, pero, en el caso del enunciador, se construye de modo tal que aparece como portador de un conocimiento que el receptor no tiene, y es esa la situación de complementariedad que permite el establecimiento del vínculo comunicativo. Esta situación se corresponde con el periodismo científico. "
De esto podríamos deducir otra afirmación de Elías "El periodismo científico, por tanto, es mucho más complejo que la divulgación científica, pues no sólo debe incluir a esta última, sino, además, debe referenciarla y contextualizarla."

Nature y Science: ¿Difusión o divulgación?

Dadas las conclusiones obtenidas de varios profesionales (y algunos otros que no citaré para no enrollarme más sobre lo mismo) sobre las diferencias entre la divulgación y la difusión científica, nos explicamos el motivo de que  Carlos Elías señale a estas dos revistas como revistas de divulgación (Pág.92):

"Science es la revista editada por la Asociación Americana para el Avance  de la Ciencia y es la segunda en importancia como fuente informativa de los periodistas. Fue fundada por Thomas Edison en 1880, siendo adoptada por la AAAS (un lobby científico poderoso) en 1900 [...]. El comité editorial de esta revista está formado por más de un centenar de científicos, todos ellos primeras figuras mundiales en sus campos respectivos. De hecho, uno de los mayores honores que puede tener un investigador en su vida académica es ser nombrado revisor de Science.[...]"

Aunque el autor cataloga directamente esta revista como 'revista de divulgación' según su explicación inicial todo es coherente. Para un científico, uno de los mayores honores es ser nombrado revisor de Science, por tanto, esto implica para él una clase de beneficios y reconocimientos personales.  Si recordamos la definición de Elías: "La diferencia básica entre la divulgación científica y periodismo científico es que la divulgación la hacen siempre las fuentes (en este caso los científicos) y, por tanto, tiene como objeto beneficiar el entorno de la fuente."

Por su parte, la revista de divulgación Nature (realizada de forma privada por un grupo editorial), tiene una política que no deja duda de los fines de su actividad (Carlos Elíoas, pág. 96):

"Nature emite una nota de prensa con una semana de antelación que es distribuida a todos los medios de comunicación del mundo como información embargada con el compromiso de que sólo puede ser publicada una vez que la revista sale a la luz."

Es decir, una revista especializada que publica estudios de investigadores (no noticias o notas de prensa ya adaptadas a un lenguaje periodístico como SINC), manda estos estudios para que los periodistas científicos puedan difundirlos.

"El comunicado incluye una información extensa y redactada con un lenguaje periodístico del artículo principal y resúmenes del resto de los artículos publicados. En cada resumen se incluye la dirección, el teléfono de contacto y el  correo electrónico del investigador principal -divulgador- y de algunos firmantes del artículo, sobre todo si son de diferentes países, pues en Nature son conscientes de que la cercanía de la fuente es un gancho periodístico para la posible publicación de los resultados que aparecen en su revista en los medios de comunicación".

Esto también deja claro que Nature busca, con su política, que los medios de comunicación -difusores- se hagan eco de los artículos de divulgación publicados en su revista.

Otras preguntas pendientes

Aunque lo he buscado, no he encontrado el tuit de un usuario de Twitter que el sábado me preguntaba de dónde había sacado el dato de que "el interés por la ciencia en España en 2010 era de un 13.1%, un 40% más que en 2008". El dato es de la Quinta encuesta de percepción social de la Ciencia y Tecnología 2010, realizada por el FECYT y el antiguo (snif) Ministerio de Ciencia e Innovación.

No quiero alargarme mucho más, pero sería para mi muy enriquecedor que os animarais a dar vuestro punto de vista sobre las diferencias que para vosotros existen entre "divulgación y difusión científica".

Link recomendado: Acceso a todas las intervenciones de las Jornadas de Murcia.

lunes, 27 de febrero de 2012

Envoltorios



Algo no marcha bien cuando los contenedores valen más que los bienes que contienen

Por ANDREA GREPPI.- El consumidor es soberano. Y también racional, por supuesto.Se le supone interesado en encontrar un balance positivo entre el deseo que le lleva a consumir, la credibilidad que ofrece el producto y la gratificación de la experiencia de consumo. Porque es el ciudadano el que decide, no podemos tomarnos a la ligera ninguno de los factores que inciden en la elección de unos bienes en lugar de otros, a cambio de un precio. Entre ellos, la proliferación de envoltorios, desde los más prácticos y eficientes hasta los más estúpidos. Si es así como se hacen las cosas, por algo será. Además, seguro que hay mucha gente entregada al noble arte del ‘packaging’, una actividad que quizá no haya alcanzado todavía el estatus de una ciencia propiamente dicha, pero que ya le anda cerca.

Con estas prevenciones, los ejemplos que encontramos a diario en cualquier supermercado danque pensar: botes de mermelada de veintiocho gramos, a la venta en paquetes de cinco; café con leche en vaso de plástico, listo para meter al microondas; jamón en lonchas ya enrolladas, en estuche de una y paquete tres; cien mililitros de aceite repartido en cinco botellas; doscientos cincuenta gramos de arroz ya cocido,conservado en dos botes independientes;paquete de doce mini-barquillos cuyo peso total es de cincuenta y cinco gramos. Sabemos que el valor de los alimentos se multiplica con el envase, y que por eso hay interés en empaquetar mucho. Nadie se sorprende por ello. Pero lo que no es tan fácil de explicar es que haya envasesque cuestan más que su contenido. El caso delos estuchitos de café es sangrante─¿se ha fijado Usted en cuánto le sale al kilo?─,aunque lo que cuenta por encima de todo es la satisfacción del cliente. Su comodidad. Y, además, que a nadie se olvide que tanto la producción como el desecho de los envasescontribuyen a la riqueza nacional.

La mecánica del envoltorio no es tan superficial como pudiera pensarse. Juega un papel esencial en el proceso de consumir. Los micro-envases multiplican el placer de la compra, acortan el ciclo del consumo, fraccionan la responsabilidad de la elección, disminuyen el coste del error y acercan el ansiado momento en que habrá que realizar una nueva elección. Píldoras de felicidad para una vida de consumo (Bauman). Los envoltorios que escogemosestán cargados de información. No lo dicen todo de nosotros, pero sí bastante de lo que somos yde lo que queremos llegar a ser. Y es que, probablemente, el continente representa la identidad del consumidor incluso mejor que el propio contenido, porque lo de fuera se escoge de forma casi inconsciente, con menos inhibiciones, como corresponde a un elemento colateral en la compra. Exagerando un poco, dime qué envase eliges, y te diré cómo eres.

Por todo esto, y frente a la sobreabundancia casi ridícula de envoltorios, no se trata de reivindicar la austera renuncia a un ingrediente básico en el placer de consumir. La polémica ilustrada sobre el lujo ya pasó hace rato. Lo que está pendiente es saber si, y cómo, puede afectar a los envases que utilizamos la reconversión económica y social a la que nos enfrentamos, y en particular el descenso del poder adquisitivo en las capas medias de la población, que inevitablemente verán mermados sus niveles de empaquetamiento. Incluso quienes no se enfrenten a situaciones desesperadas ─las clases medias, la gente del ‘montón’─ tendrán que reajustar su deseo de acceder a envoltorios barrocos y redundantes, fijándose un poco más en la utilidad de lo que hay dentro.

Sé bien que no están los tiempos para imaginar intervenciones pedagógicasni en esta materiani en ninguna otra. La corriente va en la dirección contraria. Nada de políticas intervencionistas y moralistas; recuperemos el impulso libertario. Disfrutemos de las ventajas de la ciencia de los envases y si la cosa no marcha, ya se encargará el mercado de regularse solo, sancionando a los peores envasadores. Lo malo es que nadie nos garantiza que este mecanismo de ajuste automáticode expectativas y gratificaciones vaya a funcionar como debe, sin dejar heridas profundas. Sobre todo si los consumidores no aprenden a consumir de otra manera, empezando quizá por cambiar aquello que aparentemente menos importa, lo que es más fácil sustituir, esto es, precisamente, los envoltorios.

No es esta una reflexión ecologista sobre el despilfarro de recursos en la producción de envases, o sobre lainjusta polarización de los contenedores para ricos y para pobres. Es simplemente expresión de un deseo: que sean muchas las personas que se pregunten cómo podrían ser los envases del futuro, qué envoltorios les gustaría tener cuando salgamos del bache. Si esto sucede, nos irá mejor a todos. Viceversa, el silencio en esta materia no es un buen síntoma.Urge reciclar los deseos, las expectativas y las fuentes de gratificación. ¿O es que pensamos que los envoltorios de pasado mañanavolverán a ser esos mismos envoltorios superlativos que deseábamos en los tiempos felices de la última ola de crecimiento? ¿Acaso no nos merecemos envases un poco menos rocambolescos?.

domingo, 26 de febrero de 2012

Si la evolución es cierta... ¿Por qué aún hay monos?



AURORA FERRER.Si la evolución es real, ¿por qué aún existen los monos? ¿Cómo es posible que seamos descendientes de ellos si siguen habitando entre nosotros hoy día y no se han extinguido? Muy a pesar de que puedas ver el fiel reflejo de un primate en tu compañero de trabajo o en los tertulianos de algunos programas de televisión, nuestra relación evolutiva con los monos modernos es mucho más distante de lo que en realidad se piensa.

"Esta es una pregunta habitual entre los biólogos evolutivos", afirma el Dr. Paul Willis, paleontólogo y director de RIAus. Una pregunta habitual entre los biólogos que no debiera tener tanto protagonismo, pues si os fíjáis, la pregunta en sí misma revela un par de malentendidos fundamentales sobre cómo funciona la Teoría de la Evolución.

Los humanos no evolucionaron de los monos modernos

En primer lugar, los humanos no evolucionaron de los monos que conocemos actualmente. En cambio, los monos y los humanos sí comparten un ancestro común del que los dos evolucionaron hace alrededor de 25 millones de años. Si bien todos sabemos queDarwin, padre (o abuelo) de la Teoría de la Evolución, afirmó en su libro El origen del hombre que "el hombre descendía del mono", los científicos, paleontólogos y zoólogos han realizado todo tipo de pruebas y análisis para corroborar, que en esa afirmación, Darwin no estaba del todo en lo cierto, y esto se ha demostrado tanto por los registros fósiles como por el ánalisis de ADN, donde se ha encontrado un cóctel con elevado contenido de mono pero con un 2% de sustancia desconocida aún para los investigadores.

Como indica Paleofreak "Cualquier especie tiene parte de genoma común con sus parientes y otra parte no tan común, pero eso no significa que vengan de otro bicho. Solo significa que cada uno evoluciona a su bola y claro, se producen diferencias."

En 2007, un estudio demostró que los humanos y los monos Rhesus (Macaca mulatta) - una de las especies de primates más conocidas del Viejo Mundo-, compartimos aproximadamente el 93% del ADN. Sobre la base de similitudes y diferencias entre los dos tipos de ADN, los científicos estimaron que los seres humanos y los monos Rhesus se separaron del antepasado que tienen en común hace unos 25 millones de años.

En 2009, un nuevo primate fósil hasta entonces desconocido es hallado en Myanmar, Birmania. Tras realizar las investigaciones pertinentes,el equipo internacional de científicos a los que fue asignada la investigación, sugieren en su publicación que los ancestros comunes de monos y humanos evolucionaron a partir de primates asiáticos y no africanos. Ancestros que vivieron hace 37 millones de años.

En realidad, los seres humanos estamos más estrechamente relacionados con los chimpancés y otros simios, pero la evidencia de ADN vuelve a demostrar que no evolucionamos únicamente de ellos. Humanos y chimpancés compartimos en torno al 98~99% del ADN, pero sigue sin ser un 100%. Ese 2% restante sugiere que compartimos un ancestro común durante unos 6 millones de años.

La evolución no es lineal

Según el Dr. Willis: "la idea de compartir un ancestro común, lleva al segundo malentendido inherente a la cuestión: que la evolución es un proceso lineal que hace que una especie evolucione en otra". En realidad, la evolución es un proceso ramificado, es decir, una especie puede dar lugar a dos o más especies, lo que es una bifurcación evolutiva hacia dos grupos distintos. Según ironiza Willis, "la falacia de la evolución lineal es lo mismo que si nos preguntamos: ¿cómo puedo tener abuelos en común con mis primos, si mis primos y mis abuelos siguen vivos?". La respuesta sería, por supuesto, que "nuestros abuelos tenían más de un hijo, que cuando crecían, se iban del hogar y formaban sus propias familias creando ramas de su árbol genealógico".

Aquí viene también la patraña del "eslabón perdido", expresión usada por algunos periodistas para presentar nuevos fósiles transicionales que molan o que son importantes y que no hacen más que evocar una falsa evolución lineal. Evolucionistas como el conocidoPaleofreak, comienzan a rendirse en su afán de desmentir el término allí donde un periodista mal informado lo dice. "El eslabón perdido sugiere que la evolución es una cadena a la que aún falta una clave. Aún la comunidad científica sigue buscando la prueba de que existe la evolución. Es absurdo dedicarse a buscar pruebas de que la evolución existe, como lo es buscar pruebas de que la Tierra se mueve" afirmaba un resignado Paleofreak en las conferencias Amazings de Bilbao celebradas el pasado mes de septiembre.

El proceso es el mismo para las familias evolutivas. Una especie puede dividirse en dos o más especies descendientes y se pueden dividir una y otra vez a través de las generaciones. Es más, en gran parte de los casos, los linajes pueden desarrollarse "como arbustos" en vez de hacerlo "como árboles". 


El falso 'nazismo' de Darwin y Alfred Russel

Otro de los puntos de la evolución en el que hay confusión debido a que la política circense ha metido sus zarpas -demostrando con ello su falta de conocimientos sobre la evolución biológica- ha sido en el punto de la selección natural, asociada erróneamente como concepto negativo debido al mal uso que se hizo del mismo durante el horror alemán y que parece evocar sangre, terror y destrucción.

A pesar del uso negativo e innecesariamente partidista que se ha hecho de esta cuestión inherente a la evolución, es un aspecto muy importante en la teoría evolutiva. La selección natural se utiliza para explicar, por ejemplo, el origen del nacimiento de las especies y su adaptación al medio, y no el origen de su extinción: las especies no se extinguen por selección natural, lo que es un malentendido muy habitual.

De hecho, la formulación clásica de la selección natural, propuesta por Darwin como medio para explicar la evolución biológica, totalmente aséptica y desprovista de la falaz intoxicación de la política, "establece que las condiciones de un medio ambiente favorecen o dificultan, es decir,seleccionan la reproducción de los organismos vivos según sean sus peculiaridades".

La selección natural puede ser definida como la siguiente ley general, expresada por Darwin en las conclusiones de El origen de las especies:

"Existen organismos que se reproducen y la progenie hereda características de sus progenitores, existen variaciones de características si el medio ambiente no admite a todos los miembros de una población en crecimiento. Entonces aquellos miembros de la población con características menos adaptadas (según lo determine su medio ambiente) morirán con mayor probabilidad. Entonces aquellos miembros con características mejor adaptadas sobrevivirán más probablemente".


"La evolución no existe"

A pesar de las, sobradas ya, demostraciones de su existencia, en España, una de cada cinco personas niega que exista la evolución, es decir: niegan que seamos parientes de los animales, es decir, niegan... ¡el hecho evolutivo!. Lo peor, es que como recuerda frecuentemente Paleofreak, muchos de ellos son profesores y enseñan a vuestros hijos, sobrinos y nietos. En el mundo, el escepticismo hacia la evolución cuenta con un 20% de negacionistas. Evidentemente, como podréis intuir, sus afirmaciones están tan basadas en la realidad como lo están las noticias diarias del diario humorístico: El Mundo Today.



*Artículo escrito por @auroraferrer para la Revista Quo

sábado, 25 de febrero de 2012

Capitán Scott: el becario amateur de la Antártida

Fotografía tomada por el Capitán Scott. Fuente: NYT.

AURORA FERRER.-¿Quién se acuerda del Capitán Scott, Evans, Wilson, Bowers y Oates?”, decía la canción de Mecano. Robert Falcon Scott es el clásico hombre para el que sobran las presentaciones. Considerado el mayor héroe de la RoyalNavy desde el Capitán Nelson y pionero entre la lista de héroes británicos del siglo XX, el capitán Scott dejó a Inglaterra mucho más que su valentía en la Antártida contra las implacables fuerzas de la naturaleza: un registro fotográfico realizado por él mismo de su última expedición

Según cuenta el NewYork Times, David M. Wilson, director del Museo Británico desde 1977 hasta 1992, y miembro de la Real Academia Sueca de Ciencias, un misterioso hombre se le acercó con una pregunta tentadora que ningún curioso o ávido arqueólogo podría ignorar: “¿A qué no sabes que tengo en mi colección?”.

El misterioso hombre resultó ser un tal Richard Kossow, quién en el año 2001 adquirió una colección de fotografías de la Antártida del s. XX. Cuando las observó detenidamente, se percató de que aquello no eran tan solo fotos de la Antártida, sino que pertenecía a la segunda expedición que realizó el Capitán Scott tras descubrir el Mar de Ross: su última aventura (1912), en la que perecieron él y sus cuatro compañeros. ¿Lo mejor de todo? Que las fotos, además, estaban realizadas por el propio Scott. Según asegura el propio Wilson, cuando se dio cuenta “casi me atraganté con el gin-tonic”.

Scott de la Antártida

Antes de partir a la Antártida, Scott contrató a un popular fotógrafo de viajes, Herbert Pointing, quien cuenta con numerosas fotos reconocidas como las más célebres en la historia de la exploración polar. A pesar de los galones de la valentía de Pointing, cuando este vio el percal al que Scott iba a someter a sus hombres con trineos, caballos y perros atravesando el duro paisaje de hielo, decidió echar atrás su colaboración en la aventura y rajarse, no sin antes dar a Scott y sus hombres un curso intensivo de fotografía básico para sentirse menos culpable. Así, el valiente Capitán inglés y su equipo de exploradores, aprendieron en pocos días el manejo de las voluminosas cámaras, las lentes, los filtros y cuál era la exposición adecuada para las condiciones extremas a las que iban a enfrentarse.

A pesar de tener que aprender a marchas forzadas, Scott resultó ser el mejor alumno de Pointing con diferencia. Según Sophie Gordon, conservadora de la Colección Real del Castillo de Windsor: “Scott tenía un gran ojo artístico. Es difícil distinguir sus mejores fotografías de las de su maestro Pontings”. 

Hasta ahora, la mayoría de fotos del Capitán Scott estaban tomadas alrededor de los cuarteles de invierno de la expedición a la isla Ross, pero esta nueva colección de imágenes aparecidas llenas de polvo en un archivo de una empresa privada, aportan un poco más de luz a la aventura vivida por los cinco ingleses en el Polo. De todas ellas, solo una docena o dos ha sido publicada y otras muchas de ellas atribuidas erróneamente a otros fotógrafos.

Pulsa aquí si quieres ver el resto de "Fotografías perdidas del Capitán Scott" en la galería del New York Times.