viernes, 17 de abril de 2009

¿Es posible mayor mediocridad y menor responsabilidad política? (Por Aurora G. Pérez)


“Si bien la gente estará dispuesta a sufrir lo que a cualquiera le pueda suceder, no estará tan fácilmente dispuesta a sufrir lo que sea el resultado de la decisión de una autoridad”.
Friedrich A. Hayeck: “Camino de servidumbre”.
Es imposible que pueda pasar inadvertida la gran crisis de valores, principios e ideologías a la que estamos asistiendo. Somos muchos los ciudadanos que nos encontramos entre la estupefacción, asombro e impotencia, perplejos ante tanta irresponsabilidad de personajes políticos con altos cargos dentro de las Instituciones Públicas; quienes a pesar de su larga y dilatada trayectoria profesional, con reconocida formación académica y ejercicio de la función pública del más alto nivel, lejos de tener como objetivo el bien común y trabajar en una misma dirección aunando esfuerzos por lograr hacer frente a la alarmante situación económica en la que nos encontramos, se centran en hacer continua campaña electoral, utilizando para ello, no sólo los medios proporcionados por sus correspondientes partidos políticos, sino algo mucho más grave, aprovechar su posición de poder utilizando todos los instrumentos públicos orientados a tal objetivo, donde el bien general y las necesidades sociales, quedan relegadas ante la prevalencia del marketing y comunicación política; todo es efecto flash, nada escapa a la publicidad y proyección pública de aquellos que fueron elegidos para representar al pueblo y defender los intereses de todos, con independencia del signo político del voto.
Desde el cambio de gobierno llevado a cabo por JL Zapatero, cuyo objetivo no es otro que dar un mayor impulso al marketing político gubernamental y precisamente en el peor momento de su imagen pública (cuestión que no obedece a razón diferente que a su notoria falta de capacidad para realizar las funciones encomendadas). JL Zapatero, quién ha logrado en un tiempo record, realizar la peor gestión en la Administración Pública. No recuerdo otra peor, incluso volviendo la vista a la última legislatura de Felipe González, (el mejor líder político que hemos tenido, si es que hemos tenido algún otro que pueda ser calificado como tal…) pero que se vio altamente afectado por la embriaguez del poder alcanzado, levitando sobre todos los ciudadanos, sin que la posición en las alturas le permitiera ver lo que ocurría a su alrededor, o quizás aprovechó semejante posición para mirar a otro lado. Con Zapatero, la situación es muy distinta, su ignorancia y falta de capacidad le hace estar en ese continuo estado de felicidad, abstraído de cualquier situación que le pueda suponer un contratiempo en la proyección que de su imagen quiere realizar. Quizás, su objetivo era pasar a los anales de la historia como el mejor presidente de la democracia española; con la enorme satisfacción de haber proporcionado a la Comunidad Internacional: La Alianza de Civilizaciones, alianza capaz de lograr erradicar las diferencias económicas, culturales, políticas, sociales, religiosas, etc., de entre todos los “pueblos”. Cuan lejos de la realidad... De los hechos probados hasta ahora, no se desprende semejante resultado, todo lo contrario; su grado de incapacidad unido al defecto de la improvisación, le descalifican totalmente para el ejercicio de cualquier función directiva, más aún, si esta es la del Poder Ejecutivo de este país, por lo que los múltiples expertos asesorando y planificando propuestas para mejorar la situación, devienen totalmente ineficaces ante la decisión improvisada de tan incapaz gobernante.
Una consecuencia más de las acciones de tan erróneo dirigente, son los diferentes incidentes que entre altos cargos de las Instituciones Públicas, se está produciendo, véase el enfrentamiento del Ministro de trabajo, Celestino Corbacho, con el presidente de Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez; como consecuencia del informe que leyó ayer ante la prensa ,alertando de la posibilidad de déficit en la caja de la Seguridad Social, si no se tomaban medidas inmediatamente; declaraciones que propiciaron las críticas no sólo del Ministro (¿… de trabajo?), sino también, y como no podía ser de otra manera, por parte del seguidor más fiel al zapaterismo, UGT; quien lejos de estar en la calle apoyando y defendiendo a los parados, o participando activamente en mesas de trabajo con los demás operadores económicos al efecto de diseñar una nueva estructura en la política de empleo que facilite la creación, se dedica a criticar a Fernández Ordóñez sin fundamento que respalde dicha crítica, y donde el sentido común era el gran ausente. ¿Alguien ha visto a los sindicatos desde que comenzó la crisis y los masivos despidos. Parecía imposible que ocurriera, pero una vez más ha ocurrido. Los sindicatos apoyan incondicionalmente la mala gestión gubernamental, quizás bocas demasiado agradecidas. Considero que ha llegado el momento de abrir un debate serio acerca de la función social que realizan los sindicatos, excesivo coste, para tan ínfimo resultado.
Pero no nos quedemos con éste incidente, entremos en el más relevante de los ocurridos en los últimos tiempos, sí, me refiero a las declaraciones realizadas en la mañana de ayer por el Fiscal General del Estado, Cándido Conde-Pumpido, quien logró en el menor tiempo posible convulsionar al mismo tiempo a la clase política y a la ciudadanía, por la gravedad del hecho que criticó públicamente al decir que la Policía no colaboró cuando la Fiscalía le solicitó los informes sobre las listas de ANV en las pasadas elecciones generales, lo que le ha llevado a solicitar, para las próximas elecciones europeas, la colaboración de la Guardia Civil. Aunque luego matizó la declaración, circunscribiendo al hecho concreto y puntual, a la petición de las listas de ANV, es indudable que ya no era posible que esta evitara el aluvión de voces alzadas contra unos y otros; tanto por parte de aquellos que le tachan de irresponsable por la alarma social desatada, como por el efecto que el conocimiento público de tan grave irregularidad tiene, y que nuevamente, pone de manifiesto la deteriorada relación entre el juez “estrella” y la Fiscalía General del Estado, en el que la Policía es instrumentalizada a los objetivos de un sector, rompiendo con ello la imparcialidad que dicha institución debe tener, irrogándole un partidismo impropio, desprestigiando la gran función social que realizan de forma intachable, y que por injerencias externas se ven muchas veces involucrados en incidentes de procedimiento, lesionando su imagen ante la opinión pública. Considero que el hecho es de gran trascendencia y relevancia, y que ello, lejos de ser negativo para los ciudadanos, debe forzar a un cambio profundo en las Instituciones Públicas, como garantía indispensable para nuestro Estado de Derecho, propiciando la separación real de poderes y poniendo a disposición de un correcto servicio público, todas las Instituciones.
La participación ciudadana deviene cada vez más imprescindible. Debemos dejar de tener actitud pasiva; no basta con la crítica en privado, con la censura de acciones; no tenemos porqué seguir acatando instrucciones de dirigentes que no están a la altura de la ciudadanía. Todos somos conscientes del intervencionismo del poder político sobre todos nosotros. Conscientes del auge de la figura política autoritaria y déspota como reacción ante la ineficacia demostrada, la corrupción, la parcialidad en la toma de decisiones. El miedo de los convecinos políticos a denunciar a los corruptos, quienes prefieren mirar a otro lado para no complicarse, no vaya a ser que pierdan el puesto de “seudo-poder” que tienen. No debemos considerarnos “masas de ciudadanos aborregados”.
No estamos sujetos a ningún mandato imperativo, siendo libre y disponible por nosotros la utilización del voto. Responsables ante nosotros mismos por la elección, aunque no hay que olvidar, que nuestra libertad de voto comienza y finalizada con la elección del partido político, sin que tengamos oportunidad alguna de elegir a nuestros dirigentes: Votamos listas cerradas, confeccionadas por el aparato de los partidos bajo criterios espurios, sin que el más mínimo rigor en el ejercicio de la función pública y el bien general tenga participación alguna. Soy consciente de la dificultad, pero precisamente por ello, debemos movilizarnos y actuar al objeto de lograr tener participación e la elección de todas las personas que puedan acceder a la función pública a través de la política. Se debe establecer un sistema en el que la participación ciudadana sea real y efectiva, si queremos alcanzar mejores cuotas democráticas en nuestro Estado de Derecho y evitar la profusión de tanto politiquillo ávido de poder y carente del más mínimo sentido común, y no digamos ético. No debemos permitir que nos vengan impuestos todos los dirigentes por parte de los aparatos de poder de los partidos.
Es para todos, notorio y reconocido que tanto PSOE o como PP, se han convertido en partidos “catch all party” (partidos atrapalotodo); dejando en el rincón de los justos el decálogo ideológico originario y evolutivo, y para quienes el afiliado, carece de la relevancia originaria (materia prima en al principio, residual a medida que se ocupan cargos públicos y se dispone de financiación independiente de la afiliación). A estos afiliados, alentados por sus dirigentes con la falsa visión de ser parte imprescindible de su proyecto político, solamente se les utiliza para llenar auditorios o pabellones, y dar el efecto marketing deseado, pero que en el momento en el que alguien manifieste su discrepancia con la gestión o por causas puramente políticas o manipulación ideológica, queda excluido y relegado a dormitar en el rincón de los justos. Los partidos grandes, en mayor medida, y los pequeños en su proporción, no requieren de personas altamente cualificadas, si estas poseen espíritu crítico; preferible disponer de una gran masa de ciudadanos silenciosos y disciplinados, con iniciativas operativas, sin ánimo de intentar cambiar nada, para eso, ya está el aparato del poder: pensar y dirigir su estrategia hacia los objetivos que se hayan marcado; los que tengan posibilidad de gobernar: ganar las elecciones, el resto: ocupar posiciones esenciales en la gobernabilidad al efecto de influir e imponer condiciones que les beneficien, pero que en contadas ocasiones el interés general tiene el privilegio de ocupar la primera posición… Desde ese punto de vista, no queda lugar a dudas, que los afiliados para estos partidos, deben ser altamente displicentes a las directrices marcadas, y en cuanto a la ciudadanía, tienen la certeza que si realizan una gran campaña de marketing y comunicación política, no tienen nada que temer, el voto cautivo unido al voto indeciso, capturado mediante el arte de un buen marketing, hace innecesario que el envoltorio primoroso guarde producto de calidad. No olvidemos que de una buena campaña publicitaria está orientada a lograr masas de consumidores atraídos por la imagen y no por el contenido.
También ayer, en la Asamblea de Madrid, el Grupo Socialista se afanaba en preguntar una y otra vez acerca del “almuerzo de trabajo” que el Consejero de Justicia, Granados, mantuvo con el Presidente del TSJM (Tribunal Superior de Justicia de Madrid), al objeto de vincular la misma con el caso Gürtel, al ser éste Tribunal, el que va llevar a cabo todo el procedimiento, intentando hacer ver, la connivencia del Tribunal con los objetivos partidistas del Consejero de Justicia, comparándolo al incidente ocurrido en el ámbito nacional, entre Baltasar Garzón y el ex ministro de justicia, Mariano Bermejo. Pero dicho intento fue totalmente infructuoso, ante la falta de coherencia en los elementos de uno y otro incidente. Pero dejando de lado el análisis del intento de comparación, lo más bochornoso fue la respuesta dada por el Consejero de Justicia en el sentido de que celebrará tantas comidas de trabajo con el presidente del TSJM (Tribunal Superior de Justicia de Madrid), como considere necesarias, y que en esta, él estaba invitado, como si el dinero lo pusieran personalmente ellos. Es totalmente reprochable y denunciable públicamente; el derroche del dinero público en la celebración de actos, eventos, comidas, viajes múltiples e innecesarios de propios e invitados, todos a costa del dinero del contribuyente, como si fuera del todo imposible realizar una reunión, sin que la misma suponga un gasto extra al erario público. Debemos exigir mayor responsabilidad por sus actos a nuestros representantes. Ya está bien de que los únicos obligados seamos siempre los mismos. Ya está bien de que nos consideren súbditos displicentes y obedientes, en vez de ciudadanos libres, con derecho a ser tratados con dignidad en todas las facetas de nuestra vida, y no como manadas de borregos silenciosos, aceptando a regañadientes los designios que esta mediocre clase política, se marque en establecer.
Aurora García Pérez

13 Lengüetazos:

Pijus Magnificus dijo...

Pues Aurora, visto lo visto: NO, no es posible mayor mediocridad y menor responsabilidad política. Pero lo peor de todo es ver que estamos enfemos, que no sentimos nada y que todo nos la trae al fresco.
Es cierto que son muchos los ciudadanos los que se mojan con las causas sociales, pero ojito a los que entran a una asociación o en algun tinglado, acaban siendo de los peligrososde esos que minan los verdaderos derechos democráticos.
En fin no me caliento, una buena entrada no apta para aquellos que no sepan recibir la verdad en la cara. Ójala lo lea Zapatero... y otros zapatiestos ;-)

Colgao pero feliz dijo...

desde aquí con toda mi humildad y cariño os propongo algo amigos internautas, algo muy sencillo:

¡TODOS JUNTOS A UNA NUEVA REVOLUCIÓN!

usemos la blogosfera para que los ciudadanos vuelvan al poder!

Mª Paz dijo...

lo de la policía no tiene nombre me parece increible que el imbécil de pumpido haya hecho las declaraciones que ha hecho.

Zapatero nos hunde ¿no vamos a hacer naad?

amigo dijo...

Chicas... cuando os ponéis a la pluma el mundo tiembla! me encantan vuestros artículos y vuestra forma de llevar la crítica. Este blog cada día mola más (sin olvidar el gran complemento de EOS)
He leido el artículo y me ha encantado Aurora, aunque como madre de Aurori entenderás lo que voy a pedirle desde aquí a tú hija.
Aurori: no te vayas. Vosotros representáis una gran parte de ese color magenta. El partido es de todos y si alguien merece estar con todos los honores sois vosotors.Quizás solo haya oído un rumor falso pero por si acaso. Chiqueta por favor, no nos abandones

Pedro José dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
TÁNTALA dijo...

No se puede decir las cosas más claras. Estamos hartas de pepes y pesoes apuntándose a cualquier cosa; del oportunismo puro y duro; de que no haya ideas que orienten la política; de que sólo exista un proyecto político: ocupar el poder; de que para esos partidos los problemas de la gente como yo, con un pie en la jubilación, o como mis hijas, pletóricas de proyectos vitales, sean completamente indiferentes.
Por eso me apunté a UPyD. Por eso quiero que las Auroras sigan en UPyD. Por eso creo que, ahora, en este momento, tenemos todas que apechugar para llevar adelante nustro proyecto para cambiar a la sociedad española. Y por eso necesitamos trabajar mucho para que Francisco Sosa Wagner, acompañado de por lo menos otros cuatro compañeros y compañeras de UPyD, ganen el escaño en el Parlamento Europeo.
Beos a todas las mujeres de UPyD (y a los hombres)

Pedro José dijo...

"Hace ya mucho tiempo que el papel de cuerdo es peligroso entre los locos" (Diderot)

Dices verdades como puños, pero desgraciadamente la respuesta general será siempre la del silencio; la de los endogámicos mediocres por miedo y sibilina astucia, la de los ignorantes por comodidad, pensar es complicado para quienes no están acostumbrados.
Lamentablemente creo que cada pueblo en democracia tiene lo que se merece, este país se merece la clase política que tiene, tan solo unos pocos escapan a tan aterrador merecimiento.
Las palabras son siempre armas poderosas y aunque puedan parecer ocultas, van sembrando futuros e ilusiones. Desde estas líneas te animo a continuar la siembra, quizás después de todo, no este todo perdido mientras haya cuerdos en este país de locos...

López dijo...

Esa mediocridad y ese intervencionismo que practican, precisamente, esos mediocres son los que a más de uno nos han hecho mirar hacia posiciones más liberales que las que teníamos hace unos años… Pensar que esa gente me va a decir lo que tengo que hacer o no, o que va gestionar el dinero que tanto nos cuesta ganar, pues te hace girar hacia posturas que defienden la limitación del poder… Creo que la frase de Hayek es bastante ilustrativa.

El ejemplo de Corbacho, en lo que se refiere en su respuesta a MAFO, dice mucho. ¿Qué posición de fondo defiende el Ministro sobre el difícil futuro del sistema de pensiones actual? Eso es lo que nos interesa realmente a más de uno. Lo de los sindicatos ya me quema… Están muy bien alimentados precisamente para eso. Como he dicho alguna vez, yo dudo de si Méndez es de UGT o el Portavoz del Gobierno. Con la cifra de parados que tenemos, escuchar sus declaraciones/caricias sobre el Gobierno resulta hasta grotesco… bochornoso.

Luna dijo...

Hola, Auroras!

Muy buen artículo.

Hablando de democracia, ciudadanos...., me gustaría saber qué pensáis de lo sucedido con Javier Carroquino. ¿Pensáis que realmente puede tener que ver con su enmienda en el Consejo?

Besos.

Anónimo dijo...

Yo tambien me uno a la peticion de amigo, y deseo que todos tiremos del carro.
Segun he oido (no puedo asegurarlo pero me figuro que nos enteraremos) no debe tener nada que ver la enmienda del Consejo Politico con el cese del Sr Carroquino, sino que parece que es por otros motivos. Parece que fue asi y me alegro que sea por otras causas.
JM

Rosa Alonso dijo...

"Hay hombres que luchan un día
y son buenos.
Hay otros que luchan un año
y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años
y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida:
esos son los imprescindibles".
Bertolt Brecht (recogido del preludio de una canción de Silvio Rodríguez: "Sueño con serpientes").

...y luego están los que luchan por lo suyo, utilizando un espacio creado para reivindicar lo de todos. Esos son absolutamente prescindibles.

Y deben ser reemplazados por personas movidas por ideales y que por tanto dedican el total de su energía a la causa común. La continuidad del trabajo está asegurada en tanto que las personas con este bagaje tienen detrás una formación cultural y personal que los mediocres no han sabido desarrollar, ocupados en su tarea de medrar.

El éxito será mayor, por ser mejor su preparación y por ser objetivos intrínsecos a la causa los que les mueven.

Ayudar a este reemplazo es responsabilidad de todos; de los que no deben bajar la guardia porque saben que tal y como dice la canción "la mato y aparece otra mayor" y de los pueden (y deben) tomar la decisión de facilitar esta labor.

Anónimo dijo...

Amen Rosa a tu comentario de ayer.
JM

jota dijo...

Off Topic, Aurorilla: cuando desde mi blog accedo al tuyo, me remite a un post titulado "Placeres Helados" pero no lo encuentro. ¿Qué ocurre?. ¿Es fruto de mi demostrada insolvencia informática?

Besos!