"Para que triunfe el mal, basta con que los hombres de bien no hagan nada."
(Edmund Burke)
Escuchando: Rosana – Llegaremos a tiempo
(Disco: “A las buenas y a las malas”)
Aquí estamos muchos, esperando el desarrollo de nuevos acontecimientos. Por un lado sorprende gratamente ver que lo que nos enganchó para participar en este proyecto, eso de ser “gente sin complejos”, está haciéndonos actuar frente a comportamientos caciquiles (de momento, afortunadamente aislados) en UPyD que ya hemos sufrido previamente en el mundo de la empresa o hemos visto en el hacer político de nuestro país. No creo que sorprenda que estemos dispuestos a reivindicar que el ejemplo de UPyD debe ser intachable; esa es su gran fuerza y su sentido de ser. Por otro lado, sentimos que este punto de inflexión puede decantarse hacia la victoria de un mal modo de hacer; lo que imposibilitaría nuestra continuidad como simpatizantes o afiliados, precisamente porque perdería sentido luchar por instaurar… lo de siempre. Me imagino a las altas esferas, sintiendo que su esfuerzo puede dar al traste por una “perversión” de los mecanismos políticos; aquello que es útil en un momento dado, acaba costando un alto precio. Difícil labor tienen. Pero la solución no es dejar pasar el problema, primero hasta el Congreso, pero, ¿y luego?
Mi punto de vista es que se necesita urgentemente una labor de control sobre la gestión de algunas decisiones que se están tomando. Se habla de que el coordinador de Madrid está realizando un buen trabajo. Personalmente me parece muy injusto que recaiga sobre esta persona el reconocimiento en exclusiva por una labor generada a costa del trabajo de muchas otras. Entre ellas, las que no están contentas con su gestión. Algunas personas, están desencantadas y reducen su nivel de participación ¿De dónde vienen quienes están sustituyendo a los que dejan de colaborar, incluso, en contra de sus deseos?
Se está hablando de forma genérica en muchos blogs sobre dimes y diretes respecto a este tema. Está bien que se haya empezado a manifestar la gente, aunque recuerdo que de nada sirve hacerlo sin legitimidad. Da lugar a confusión y a establecer una dialéctica basada en rumores. Por ejemplo, cuando el apodo “julia” argumenta en “Dos posts y dos blogs para reflexionar sobre UPyD y la situación de la CT de Madrid”: “…Mikel Buesa no ha escrito ningún comentario en ningún blog y están usurpando su identidad”, comienza esta frase con un “Al parecer”. Creo que este tipo de coletillas no son constructivas y dan lugar a equívoco. Hablemos, pues, en primera persona y no deslegitimemos a quien lo hace. No sería serio que este partido creciera en un ambiente donde se construye la idiosincrasia de nombres propios con datos nebulosos. No olvidemos que internet es para UPyD uno de sus principales instrumentos de expresión.
No me gustan las críticas, sobre todo si alguien puede utilizarlas de manera destructiva contra todo lo bueno que hay en UPyD. Haber participado como apoderada en las recientes elecciones autonómicas me hace sentir orgullosa de haber podido apoyar a personas que han puesto en juego su libertad por puros ideales, algo que va más allá de cualquier cálculo electoral. La hazaña de haber conseguido los resultados políticos obtenidos con escasos medios en la historia de este partido es otro ejemplo digno de admiración. Si estoy llamando la atención es porque me parece que algo no marcha bien y no soy la única que lo piensa y tiene el deseo de que se arregle. Por ello pongo el testimonio de mi experiencia a disposición de aquellas personas con capacidad de solucionar esta situación concreta para que recaben información y actúen.
Mi nombre es Rosa Alonso; he participado en ambas campañas electorales y he formado parte de los equipos de Sociedad Civil y Relaciones Institucionales. Yo no soy importante. Pero me consta que hay gente que sí ha puesto mucho en este proyecto, es gente muy valiosa y no se merece un descrédito basado en habladurías tendenciosas o tejemanejes. Y tampoco este partido se merece (si es que no está al tanto) tener que prescindir de estas personas ni se puede permitir el lujo (si sabe qué está pasando) de hacerlo. Pues además de perder talento, se daría paso al crecimiento de la red de mediocridad que difícilmente engancharía a los voluntarios que tanto necesita como motor.
Os animo a que pongáis a disposición vuestro testimonio, en concreto el de aquellas personas que no le deben nada a nadie, y que están aquí por la consecución de un bien común. “DAROS EL GUSTO”. Yo creo que es con un fin constructivo. También confirmo que aunque con una alta sensación de abandono, el equipo de Relaciones Institucionales ha decidido seguir trabajando. Como he dicho, la fuerza nos viene por la ilusión de este proyecto; si no nos desalientan los de “fuera”, tampoco lo van a hacer unos pocos de “dentro”, a no ser que crezcan tanto como para que sintamos que en vez de estar dentro, estemos fuera.
Rosa Alonso
Voluntaria UPyD Madrid